Cuando los procesos a los que iba destinada el agua son finalizados, la que fuera agua de proceso es ahora un agua residual, que deberá ser depurada tal y como exige la legislación vigente, para poder deshacernos de ella sin prejuicio para el medio ambiente. En este sector podemos realizar desde los estudios preliminares del agua a depurar hasta el proyecto final, pudiendo participar en el control y la gestión de la depuradora, tras la puesta en marcha.

Forma parte de nuestra actividad diaria, en este campo, el suministro de productos, floculantes primarios y secundarios, la asistencia técnica, la realización de análisis, tanto los diarios a realizar en la propia planta (pH, Conductividad, Potencial Redox, Oxígeno disuelto, etc) como los que se han de realizar en el laboratorio (D.Q.O., D.B.O 5, Tasa de Respiración, Curva de Sedimentación, Materias en Suspensión, etc), al igual que la gestión de los parámetros analizados, análisis y evolución de los mismos.


En la imagen: ejemplo de floculación de sólidos disueltos en un agua residual procedente de un vertido industrial.