Cuando el agua de aporte ha sido debidamente tratada según el destino al que va dirigida, decimos que entra a formar parte de los procesos activos. En ese caso es cuando podemos decir que el agua de aporte es ahora agua de proceso. Son aquellas aguas que mediante un proceso físico-químico aportan o liberan energía dentro del sistema productivo.

En esta fase el agua requiere de una serie de cuidados que velen por la seguridad de los equipos, existiendo una amplia gama de productos para el acondicionamiento de estas aguas y de los procesos que llevan implícitos, ya se trate de FLUIDOS, AGUAS, COMBUSTIÓN o PROCESOS.

Por un lado tenemos los acondicionamientos de aguas de calderas (generadores de vapor o calderas de agua caliente), que tienen como misión evitar las INCRUSTACIONES, CORROSIONES Y ARRASTRES.

Los productos destinados a tal fin están formulados a base de inhibidores de corrosión, inhibidores de incrustación, productos polifuncionales, dispersantes, antiespumantes, reguladores de pH, biocidas y funguicidas, tanto los tradicionales como los de las últimas tecnologías desarrolladas.

Nos encontramos ante varios equipos que merecen nuestra atención, si queremos conservarlos en estado óptimo quedando así garantizado su buen funcionamiento.

Los equipos que podemos tratar son:

 
 
Para estos equipos cabe destacar ciertos tratamientos:

  1) Tratamientos destinados a la conservación del generador y la línea de condensados, previniendo la incrustación y corrosión.
  2) Tratamientos específicos con Polyaminas.

    En la imagen: Esquema de un generador de vapor (caldera)
    En la imagen: Aspecto que presenta una caldera que no ha recibido el tratamiento adecuado
 
 
Los circuitos de refrigeración son en la actualidad fuente de estudio por parte de las autoridades debido a las repercusiones que puede tener para la salud pública un mantenimiento descuidado de estas instalaciones. Se presta especial atención a:

  1) Tratamientos antiincrustantes, anticorrosivos y biocidas.
  2) Tratamientos específicos contra la legionelosis Pneumófila.
  3) Asesoramiento y seguimiento de la calidad y tipo de los tratamientos aplicados, por personal cualificado que pueda certificar y garantizar el buen funcionamiento de las instalaciones ante cualquier entidad de la Administración Pública en caso de ser requeridas, y que pudiera ser causa delictiva no disponer de dichas certificaciones.
 
 
En los procesos de combustión suele ser recomendable, cuando no necesario, incorporar agentes que mejoren la productividad del proceso. Hablamos pues de:

  1) Catalizadores de combustión.
  2) Productos multifuncionales para el acondicionamiento del fuel-oil, que incorporan, en su formulación, derivados organomagnesianos.

Estos agentes suponen un tratamiento completo frente a los problemas de depósitos, lodos, ensuciamiento y corrosión asociados al empleo del fuel.
 
 
Limpiezas químicas en calderas de vapor y agua caliente.
Limpiezas químicas en circuitos de refrigeración.